Hoy, la formación Opus One recoge esa llama y la eleva al presente. Sobre el escenario, una orquesta contemporánea de 12 músicos interpreta con rigor y sensibilidad la obra completa de Tubular Bells, tejiendo un puente entre la memoria de los años 70 y la sensibilidad del siglo XXI.
La experiencia se completa con un despliegue visual y sonoro que envuelve al espectador en un viaje atemporal, donde la música se convierte en rito y celebración.

















