Coincidiendo con el primer fin de semana de junio, las calles de Elda se llenan de color, música, pólvora e ilusión durante cinco días, con la llegada de las
Fiestas de los Moros y Cristianos; fiestas declaradas de Interés Turístico Internacional que se vienen celebrando desde principios del siglo XIX, siendo las que mayor participación ciudadana tienen.
Estas fiestas son las encargadas de transportar a la ciudad a la época de las cruzadas donde Cristianos y Moros luchaban por un mismo territorio. No importa si eres del Bando Cristiano, formado por las comparsas de Zíngaros, Contrabandistas, Cristianos, Estudiantes o Piratas; o si perteneces al Bando Moro, formado por Huestes del Cadí, Realistas, Marroquíes o Musulmanes. Estas fiestas son un reflejo de la unidad y entusiasmo que hay en la población estos días.